En un país muy lejano un grupo de amigos se reunían cada tarde para contarse mil y una historias. Juan solía contar historias fantásticas que atemorizaban a María. A María le gustaban las historias de extraterrestres y viajes intergalácticos pero a Pedro estas historias le daban sueño. Pedro prefería historias mitológicas de duendes, dioses y héroes.
¿Ya sabes a quién le toca contar la historia esta tarde?